18 dic. 2012

No es 'un regalo navideño', no es una mercancía





4 imágenes valen más que 4 palabras, ¿no crees?
Pues es muy fácil. Ellos buscan casi lo mismo que tú. Un rincón donde dormir, alguien que les atienda, que les mime y les cuide. 
Los regalos de Navidad, son otra cosa.
Y la adopción es la mejor forma para tener un animal de compañía.
Adopta, esteriliza, y no abandones a alguien que ha confiado en ti y es parte de tu familia. 
¿O a caso dejarías en la calle a un miembro de tu familia si éste te quisiera?

#porquelosanimalesimportan

Fotos vía
Fauna y Flora SOS
EtoHorus
Tot Gossos
AnimaNaturalis 

26 ago. 2012

Rompe una lanza contra el Toro de la Vega

Firma la petición en http://rompeunalanza.com/user_gracias.php 

Si no puedes ni ver el primer minuto ni darle al play a éste vídeo, firma en contra del Toro de la Vega de Tordesillas.
http://www.youtube.com/watch?v=-b7uaoVSAK4&feature=youtu.be 


31 ene. 2012

Él

Los mejores regalos no tienen precio.

Lo que iba a ser un fin de semana de descanso en una casa rural en un pueblecito de Catalunya, se convirtió, además, en la oportunidad de conocerte y abrirte paso a una nueva vida.
Ese fin de semana celebrábamos un cumpleaños y llegamos a casa con un 'regalo' más.
Unos relajados días de excursiones y buena comida acompañad@s de un pequeño que no se despegó de nosotr@s desde que nos vio.

Sospecho que a partir de entonces (por segunda vez) vuelvo a creer en los ‘flechazos’ o en las vibraciones entre seres vivos sin importar la especie. 

Pequeño y frágil, bebías agua de una piscina y siempre parecías tener hambre… :(















Nuestro primer encuentro fue cenando, cuando te acercaste a pedirme comida y sin darme cuenta te tenía encima de mi. No impedí que subieras a la mesa y comieras. (No es lo más higiénico, pero es lo que hay).

Tomamos una reconfortante infusión delante de la chimenea mientras dejabas que te acariciáramos. Parecía que nos pidieras “¡quédate conmigo!”.


Llegó la hora de dormir y vimos que tenías tu sitio: un enorme y mullido cojín donde pasabas las noches.
Pero nos seguiste al vernos que nos predisponíamos ir  a la habitación.

No podías acceder a las habitaciones del hotel; ¿aunque sí al comedor?

El día siguiente te busqué, y ahí estabas. Jugando y correteando por el jardín con una carita de hambre...
Te ofrecí un poco de comida que llevábamos para la excursión y seguía dándome una pena horrorosa verte en esas condiciones…

Llegó el día de irnos y no te vi.
Pensé “Si no le veo de nuevo, es que no tiene que venir con nosotr@s”.
En el último momento apareciste a mis pies y me miraste maullando como diciéndome “¿Me llevas contigo por favor?” Fue tu última palabra y la decisión unánime de llevarte conmigo.

La casa rural la cerrarían en un par de meses a causa del frío del invierno y tu destino, según nos contaron, era la perrera dónde estaban tus hermanos.

Tu nombre emite la fuerza y personalidad que te caracteriza y evoca el recuerdo de donde viviste tus primeros dos meses: Cruscat (en honor al volcán de la Garrotxa de dónde te recogimos).
Ahí estás; divertido, cariñoso a más no poder y el gato más guapo del mundo.